El resfriado durante el embarazo

Está comprobado que estos procesos víricos leves duran más tiempo en las embarazadas debido, posiblemente, a que el sistema inmunitario funciona con más lentitud.

No obstante, si después de varios días no cesaran los síntomas, es necesario acudir al médico. Como se trata de un proceso vírico, el único tratamiento posible es sintomático, es decir, enfocado a aliviar los molestos síntomas que provoca. Los antibióticos no combaten este tipo de infecciones. Antes de tomar cualquier medicamento, conviene consultar siempre al médico, incluso si se trata de un simple analgésico.

Mientras tanto puedes seguir los siguientes consejos: Con el fin de evitar que se produzcan complicaciones, conviene ganar la batalla al resfriado desde el primer momento. El descanso es una de las medidas más eficaces.

Para aliviar la obstrucción nasal y respirar con facilidad, puedes utilizar suero fisiológico nasal. Otro tipo de nebulizadores (con corticoides) no está recomendado mientras dure el embarazo. Es necesario beber mucho líquido (agua, zumos, sopas, infusiones...), especialmente si tienes algo de fiebre. Los estornudos y la secreción nasal provocan una pérdida de líquidos que deben reponerse con rapidez, tanto por tu bienestar como por el del bebé.

Aunque no tengas hambre, no debes dejar de comer. El zumo de naranja o limón es un excelente reconstituyente, pero no es conveniente tomar suplementos de vitamina C.

Para calmar el dolor de garganta y la tos, puedes hacer varias veces al día gargarismos con agua y sal o miel y limón.

 

¿Qué medicamentos se pueden tomar?

 

La idea tan extendida de que durante el embarazo están prohibidos los medicamentos es falsa. Lo que no se debe hacer es medicarse sin consultar previamente al médico. Por el momento, no se conoce con exactitud de qué modo pueden afectar los fármacos al desarrollo fetal, por eso hay que tratar de evitar su administración mientras sea posible, sobre todo durante el primer trimestre, los meses en los que se están formando la mayoría de los órganos del futuro bebé. Sin embargo, en ocasiones no hay más remedio que tomar algún medicamento durante el embarazo aunque posiblemente ni el fármaco ni las dosis sean las mismas. Incluso hay que tener en cuenta el mes de embarazo en el que te encuentras. Por ejemplo, el ácido acetilsalicílico no debe tomarse en el tercer trimestre ya que puede provocar problemas en el parto. Sin embargo, si se toman durante los primeros meses no hay motivo de preocupación. Las estadísticas demuestran que más de la mitad de las mujeres han consumido alguna Aspirina en este periodo y no se han observado consecuencias negativas en el desarrollo del feto. El ibuprofeno, un analgésico también muy eficaz, también está contraindicado en los tres últimos meses. El paracetamol suele ser el fármaco de lección en este tipo de trastornos, aunque incluso en estos casos conviene consultar con el médico.

 

 

 

La gripe

 

La gripe es una enfermedad infectocontagiosa provocada por un virus que muta con gran facilidad, lo que obliga a crear una nueva vacuna cada año. Como los catarros, la gripe provoca dolor de cabeza, pero a diferencia de ellos, es frecuente que aparezca fiebre alta (más de 38 grados), tos, rinitis y fuertes dolores musculares que. Es una enfermedad que provoca un malestar generalizado difícil de aliviar. Habitualmente los síntomas desaparecen en una o dos semanas, pero existe el riesgo de que se complique y aparezcan enfermedades más graves. Embarazada, los dolores musculares son más fuertes, pues se agudizan con el exceso de peso, por eso suele ser necesario reposo en cama y unos días de “baja”.

Si la fiebre no excede los 38 grados, se puede intentar bajar la temperatura con remedios caseros. No hay que abrigarse mucho y los paños tibios en las manos y los tobillos suele ser bastante eficaz también. En el caso de que la fiebre supere los 38º, el médico te recetará el antipirético más adecuado al tiempo de gestación, normalmente paracetamol. Hoy sabemos que una fiebre prolongada puede ser más peligrosa para el feto que tomar algún medicamento.

 

Atajar la fiebre

Si la fiebre no excede los 38 grados, se puede intentar bajar la temperatura con remedios caseros. No hay que abrigarse mucho y los paños tibios en las manos y los tobillos suele ser bastante eficaz también. En el caso de que la fiebre supere los 38º, el médico te recetará el antipirético más adecuado al tiempo de gestación, normalmente paracetamol. Hoy sabemos que una fiebre prolongada puede ser más peligrosa para el feto que tomar algún medicamento.

 

¿Cómo tratar la fiebre sin riesgo durante el embarazo?

 

Si la causa de la fiebre no está clara, es mejor que hables con tu doctor. Por ejemplo, si los otros miembros de tu familia han tenido un fuerte catarro y a los pocos días notas fiebre, lo más probable es que te hayas contagiado de ellos. Los catarros pueden tratarse con paracetamol y bebiendo mucho líquido. Es muy importante que trates de mantener tu temperatura lo más normal posible. No te cubras de mantas para "sudar la fiebre". Sin embargo, si el origen de la fiebre no está claro, es posible que tengan que hacerte algunas pruebas para saber qué es lo que la ha causado. Entre las pruebas habituales están los análisis de orina y de sangre. Tu doctor te dirá cuáles son las indicadas y las solicitará. Si has roto aguas (la fuente o la bolsa) y tienes fiebre, no pierdas un segundo y llama a tu doctor o al hospital inmediatamente.