Necesito una prueba de la glucosa. ¿Por qué?

Esta prueba de glucosa no te dará un diagnóstico exacto, está sólo diseñada para identificar a las mujeres que tienen posibilidades de tener un problema y necesitas otras pruebas para determinarlo. Por eso, aunque tengas un resultado positivo eso no quiere decir necesariamente que vayas a tener diabetes del embarazo. De hecho, sólo un tercio de las mujeres que tienen un resultado positivo en esta prueba, padecen realmente diabetes del embarazo. Para saber si tienes diabetes del embarazo, tendrás que pasar por una prueba más larga y más exacta, que se denomina curva de la glucosa (o prueba de tolerancia a la glucosa, GTT, en inglés).

Alrededor de un 2 a un 5 por ciento de las futuras mamás desarrollan diabetes del embarazo, aunque las latinas padecemos esta enfermedad tres veces más que el resto de las mujeres. Debido a que esta enfermedad no causa síntomas, hacer esta prueba es la única forma de saber si la tienes.

Es posible que tu doctor quiera que te hagan la prueba antes de las 24 semanas, si una de las pruebas rutinarias de orina muestra que hay una cantidad grande de azúcar en la sangre o si cree que tienes un riesgo alto de padecer diabetes gestacional. Si los resultados son normales, te volverán a hacer una prueba a las 24-48 semanas.

Por supuesto, si ya te han diagnosticado diabetes antes del embarazo, no necesitarás que te vuelvan a hacer la prueba. En vez de eso tu médico estará trabajando contigo para controlar esta enfermedad durante tu embarazo.

 

 

¿Cómo se hace la prueba de la glucosa?

 

Cuando llegues a hacer la prueba, te darán una solución de agua azucarada, que contendrá 50 gramos de glucosa. Sabe como una soda muy dulce y viene en varios sabores. Tendrás que tomártela en unos cinco minutos. Algunos centros la tienen refrigerada o te dejan ponerle hielo para tomarla.

 

Llévate un libro o una revista, porque tendrás que esperar una hora hasta que tu médico, o bien una enfermera o técnico, te tome una muestra de sangre del brazo para ver cuál es tu nivel de azúcar en sangre. La idea es ver qué tan eficaz es tu cuerpo para procesar ese azúcar. El resultado de la prueba lo tendrás disponible en unos días.

 

Si la lectura no es normal; es decir demasiada alta, algo que ocurre entre el 15 y el 23 por ciento de las veces, tu médico ordenará que realicen una prueba que se conoce en español como la curva de la glucosa, para ver si realmente tienes diabetes del embarazo. Afortunadamente, son muchas las mujeres a las que les da positivo la primera prueba, pero no tienen diabetes del embarazo.

 

Contraindicaciones de la prueba

 

A algunas mujeres les da náuseas tomar la bebida de glucosa y algunas incluso vomitan. A veces ayuda haber comido algo unas horas antes de la prueba. Si vomitas poco después de haber tomado la bebida, tendrás que regresar otro día y repetir la prueba. Pero para la mayoría de las personas esto no es un problema. Generalmente es más común que las mujeres se sientan con náuseas durante la prueba de tres horas, porque la solución que hay que tomar es el doble de dulce o hay que tomar una cantidad mayor de líquido. Además se tiene que tomar en ayunas.

 

¿Qué es un nivel de glucosa anormal en la sangre?

 

Cada médico tiene sus propios estándares para determinar si tu nivel es demasiado alto. Algunos dicen que si tu nivel de azúcar está por encima de los 140 miligramos de glucosa por decilitro de plasma sanguíneo (mg/dL) o más, necesitarás hacer la prueba de tolerancia a la glucosa. Otros ponen el límite en 130 mg/dL para poder detectar más mujeres con diabetes del embarazo, aunque haya más resultados positivos de esta forma.

 

Si la glucosa de tu sangre en esta prueba está por encima de los 200 mg/dL, la mayoría de los doctores considerarán que eres diabética y no tendrás que realizar la prueba de la tolerancia a la glucosa. Pero cualquier cifra entre 140 y 200, significa que tendrás que hacer la curva de la glucosa de tres horas, para obtener un diagnóstico definitivo.

 

 

 Prueba de la curva de la glucosa

 

Probablemente, te dirán que tomes durante tres días antes de la prueba unos 150 gramos extra de hidratos de carbono. Si te alimentas de forma normal y tomas un pedazo extra de pan en cada comida, seguramente obtendrás suficientes hidratos de carbono. Durante ocho a 14 horas antes de la prueba, no puedes comer o beber nada más que sorbitos de agua (y no debes fumar ni hacer ejercicio). Lo mejor es programar la prueba para primera hora de la mañana.

 

Cuando llegues para hacer la prueba, el técnico tomará una muestra de tu sangre para determinar tu "nivel de glucosa en ayunas" y luego te pedirá que bebas una dosis más concentrada, o una mayor cantidad, de la solución de glucosa. Después te tomarán más muestras de sangre en los brazos, cada hora, durante las tres próximas horas. El técnico tomará la sangre de un brazo cada vez.

 

Definitivamente necesitarás algo con lo que distraerte en este tiempo, porque estarás sentada en la sala de espera entre las tomas de muestras de sangre. Y también debes llevarte algo para comer para cuando se acabe la prueba, porque probablemente estarás hambrienta.

 

Si una de las cifras no es normal, es posible que tengas que realizar otra prueba más adelante en tu embarazo. O bien tu doctor puede pedirte que hagas algunos cambios en tu dieta y nivel de ejercicio. Si hay dos o más cifras que no son normales, entonces te diagnosticarán diabetes del embarazo, y tendrás que hablar con tu médico acerca del tratamiento. Esta tabla te muestra los niveles que la Asociación Estadounidense de la Diabetes considera anormales en cada intervalo de la prueba.

 

Intervalo Lectura anormal

 

En ayunas 95 mg/dl o más

Una hora 180 mg/dl o más

Dos horas 155 mg/dl o más

Tres horas 140 mg/dl o más