Esta es una infección bastante habitual que afecta a los niños cuando llega la temporada del frío y principalmente les afecta cuando están entre los seis meses y los tres añitos de edad. En estos meses otoñales e invernales, esta afección es mucho más molesta y resulta mucho más notoria, más de una vez habrás salido corriendo al servicio de urgencias por ella.
El niño tiene la tos muy llamativa, una tos muy ronca y esto puede ser un signo inequívoco de laringitis. Junto a la tos, notas como la respiración es más ruidosa y que hay alguna dificultad para respirar correctamente. La laringitis a menudo viene asociada a un resfriado que en un principio no tenía importancia. La duración de la laringitis tratada adecuadamente, no suele alargarse más de 4 días, pero realmente lo pasas mal viendo la aparatosidad de esta patología.
Esta es una enfermedad que puede repetirse en el niño alguna vez que otra durante sus primeros años y conviene siempre acudir al médico, ya que aunque no revista gravedad en un principio, si puede llegar a complicarse. Por ello, siempre debemos tener presente que el personal médico es el más indicado para dictaminar y recetar lo necesario para nuestro hijo.
Causas, incidencia y factores de riesgo
La laringe está ubicada en la parte superior de las vías respiratorias que van a los pulmones, también llamada tráquea. Cuando las cuerdas vocales se infectan o inflaman, se hinchan. Esto puede causar ronquera y ocasionalmente obstrucción de las vías aéreas.
La forma más común de laringitis es una enfermedad infecciosa usualmente causada por un virus. Puede también ser causada por una infección bacteriana o por un resfriado común, bronquitis, gripe o neumonía.
Con frecuencia, la laringitis ocurre durante una infección de las vías respiratorias superiores y es una condición que se resuelve espontáneamente. La laringitis común no está asociada normalmente con ningún tipo de dificultad respiratoria.
Algunas formas de laringitis se presentan en los niños y pueden llevar a obstrucción respiratoria significativa o letal. Entre ellas están el crup y la epiglotitis. Otras causas de laringitis abarcan alergias y lesión en el área
Síntomas
-Infección reciente o actual de las vías respiratorias superiores
-Ronquera
-Fiebre
-Ganglios linfáticos o glándulas inflamadas en el cuello
Tratamiento
Debido a que la laringitis más común es causada por un virus, es posible que el tratamiento con antibióticos no ayude, pero es una decisión que depende del médico.
El hecho de dejar descansar la voz ayuda al reducir la inflamación de las cuerdas vocales. Un humidificador puede aliviar la sensación de aspereza que se presenta con la laringitis. Así mismo, los descongestionantes y los analgésicos pueden aliviar los síntomas de una infección de las vías respiratorias superiores, si se presenta.
Situaciones que requieren asistencia médica
Se espera una recuperación completa en los casos de laringitis que no es causada por una afección seria.
En raras ocasiones, se puede desarrollar una dificultad respiratoria grave que requiere de intervención médica.
Se debe buscar asistencia médica si se presenta dificultad para respirar o deglutir o si ocurre babeo en un niño pequeño a quien aún no les están saliendo los dientes.
Igualmente, si un bebé menor de 3 meses presenta ronquera y si la ronquera ha durado más de una semana en un niño o más de dos semanas en un adulto.
Prevención
El hecho de tratar de evitar las infecciones de las vías respiratorias superiores durante las épocas de gripe y de resfriados puede servir, al igual que lavarse las manos, evitar el contacto con personas con resfriados o gripe y evitar también los recintos muy concurridos.
Crup o Laringitis Diftérica
El crup es una enfermedad común de la infancia que afecta a los conductos respiratorios superiores. Los más susceptibles son los niños de 3 meses a 3 años de edad. Los síntomas incluyen una tos perruna y una respiración ruidosa.
El conducto respiratorio a esa edad es pequeño y cualquier inflamación puede dificultar la respiración. Su causa se debe a varios virus que son infecciosos y por lo tanto, contagiosos y, con menor frecuencia, a las alergias. El bebé puede contagiarse el crup en cualquier época del año.
Por lo general empieza con síntomas semejantes a los de un leve resfrío. Al inflamarse el conducto respiratorio, se manifiesta en el niño una tos perruna y una respiración ruidosa. Muchas veces, los síntomas empeoran o suceden repentinamente de noche y tienden a repetirse durante las dos a cuatro noches siguientes. La mayoría de los casos de crup son leves y no duran más de una semana.
No le administres productos para la tos y la gripe de venta libre a bebés y niños menores de 2 años de edad. De acuerdo con la Administración de Alimentos y Drogas de EE.UU., estos medicamentos pueden causar efectos secundarios serios y amenazantes.
Los antibióticos no son de ayuda, pero los médicos muchas veces recetan medicamentos llamados coticoides que reducen la inflamación del conducto respiratorio y facilitan la respiración. No es común que el niño con problemas respiratorios graves necesite tratamiento hospitalario con oxígeno y la administración de algunos medicamentos.
Llama inmediatamente al profesional de la salud si el niño tiene tos perruna o una respiración ruidosa, muchas veces acompañada de ronquera y fiebre.
Solicita asistencia médica de urgencia si el niño:
-Parece tener dificultades para respirar
-Está morado alrededor de la boca
-Babea y tiene mucha dificultad para tragar
-Emite ruidos cada vez más fuertes al respirar (llamado estridor), especialmente cuando descansa
-Muchas veces el vapor ayuda a los niños con casos leves de crup a respirar más fácilmente. Deja correr el agua caliente de la ducha para llenar de vapor el baño y siéntate con tu bebé durante unos 15 a 20 minutos. Si eso no surte efecto, trata de llevarlo afuera para que respire el aire frío de la noche. El aire fresco también ayuda a reducir la inflamación del conducto respiratorio. Supervisa frecuentemente al bebé con crup durante la noche y asegúrate de que los síntomas no empeoren.
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