Por regla general, una vez adquirida la continencia esfinteriana durante el día, el niño deja de mojar las sábanas en un término aproximado de tres meses. Así, pues, el primer paso es enseñar al niño a controlarse durante el día.
La enuresis primaria es la que afecta al niño que nunca ha conseguido controlarse durante la noche. Es un problema más propio de los varones que de las niñas.
¿El motivo? Durante los primeros veinticinco o treinta meses, el varón orina en erección. Cuando su desarrollo orgánico es completo deja de ser así, pero en su psiquis el placer sensual y la acción de orinar pueden quedar asociados de un modo inconsciente. Esta confusión, claro está, es mucho menos factible en el caso de las niñas. A medida que el niño crece, la intranquilidad de los padres aumenta. No obstante, no debemos fingir que nuestro hijo lo hace a propósito o que no pone empeño suficiente. En la mayoría de los casos, la génesis de la enuresis primaria tiene su causa en problemáticas de tipo afectivo. En ciertas ocasiones, indica una actitud agresiva con respecto a los que le rodean; en otras, una búsqueda de satisfacción física y en otras, las más, un deseo de seguir siendo pequeño, o porque le da miedo crecer.
La enuresis secundaria es la que sufre el niño que vuelve a orinarse en la cama después de varias semanas, meses o inclusive años de control nocturno. Se trata de una regresión temporal debida a un suceso determinado, por ejemplo, el nacimiento de un hermano o la separación de los padres, o a una emoción o experiencia fuerte, por ejemplo, la muerte de un ser querido o la visión de una película muy violenta. En estos casos, es conveniente hablar abiertamente con el niño sin culpabilizarlo ni reñirlo ni compadecerlo, ni mucho menos tratarlo nuevamente como a un bebé: sólo precisa ayuda.
Para tener en cuenta:
-La maduración nerviosa es condición indispensable para que pueda lograrse dicho control.
-Alrededor de los 18 meses, el niño puede anticipar la sensación de pipí y/o decir que está mojado.
-Sobre los 2 años, se inicia el control: primero de día, y algo más tarde de noche.
-Alrededor de los 4 años debe haberse logrado.
-No olvidemos que las edades son solo para orientarlos, pues todo depende de la maduración de cada niño.
Resumiendo
La Enuresis es la emisión no voluntaria de orina por el día o por la noche, a una edad en la que se espera que haya control al respecto, es decir, más allá de los 3-4 años.
La Enuresis puede ser:
- primaria: si el niño nunca ha conseguido controlar su pipí.
- secundaria: si, después de un período de control, no consigue volver a él.
- diurna
- nocturna
- mixta: en ambos momentos del día
Hay una serie de factores que pueden predisponer al niño a padecer este trastorno:
- algún problema físico: una vejiga pequeña o de musculatura débil. es lo primero que habría que averiguar.
- iniciar demasiado tarde el hábito del control del pipí; una vez pasada la edad óptima, alrededor de los 2 años, es más difícil.
- circunstancias críticas emocionalmente (factor psicológico): nacimiento de un nuevo hermanito,...
- factor hereditario: es frecuente que alguien de la familia haya tenido el mismo problema; si es así, es conveniente explicárselo al niño para darle seguridad.
- un ciclo del sueño muy profundo que le impide recibir el aviso de "vejiga llena".
- padecer algún otro trastorno al que la enuresis va asociado.
Aunque suele mejorar espontáneamente con el paso del tiempo, es un tema que no debe ignorarse. El primer paso será determinar la causa del problema o el factor que lo ha podido desencadenar.
Nunca se debe ridiculizar ni castigar a un niño por este hecho, ya que ello muy al contrario de hacerle reaccionar, le puede provocar importantes problemas emocionales.
En algunos casos, se utiliza tratamiento farmacológico, pero suelen tener bastantes efectos secundarios, por lo cual no es muy aconsejable. Se aplican, asimismo, técnicas de aprendizaje al control, aparatos de alarma (pipi-stop),... según el caso
La encopresis otro tema que debemos saber los padres
La Encopresis consiste en que el niño hace sus deposiciones, repetida e involuntariamente, en lugares que no son adecuados para ello, a una edad en la que se espera que haya control al respecto, es decir, más allá de los 3-4 años.
La Encopresis puede ser:
- primaria: si nunca se ha logrado el control.
- secundaria: si se produce después de un período de control.
Este trastorno suele estar asociado a:
- unos malos hábitos de aprendizaje: presiones excesivas o rigidez al exigir que el niño controle a una edad aún temprana para hacerlo.
- al estreñimiento crónico, que provoca una distensión del colon y la consiguiente pérdida del tono muscular, con lo cual se producen esas pérdidas.
- también puede ser síntoma de depresión infantil u otro trastorno.
Será pues lo más importante identificar la causa que la produce.
Como tratarla
El tratamiento también dependerá de si es algo ocasional o más recurrente. Lo primero será ser visitado por el pediatra, quien determinará cómo proceder y si es necesaria o no la visita a un especialista.
Según la personalidad del niño, se optará por quitar importancia al tema o por insistir al niño en que sea más cuidadoso.
Un consejito: Tener mucha paciencia en esta etapa y por sobre todo jamás ridiculizar ni castigar al niño cuando atraviesa por estos pequeños problemas comunes.
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