Llegaron las vacaciones!!!

Nunca se debe pensar que el niño es demasiado pequeño para emprender un viaje, es sorprendente como se adaptan a todas las variantes climáticas y geográficas, por esto no habrá dificultad para que planifiquen las vacaciones en aquel lugar donde nunca lo hubieran pensado posible.

Las vacaciones favorecen a que los adultos rompan con las rutinas y con los horarios estrictos, lo cual no está para nada mal ya que contribuye con el descanso y la relajación, pero al bebé o al pequeño hay que mantenerle todas sus rutinas. Mantener el ritmo cotidiano asegurará que el bebé no se manifieste inseguro o inquieto.

Parecerá que salir de vacaciones es todo un lío, sin embargo, son momentos para disfrutar y en familia lo cual garantiza que todo saldrá muy bien. El bebé disfrutara de mamá y papá como nunca.

 

La exposición al sol

 

Los bebés menores de 6 meses deben ser resguardados de toda exposición a los rayos UV ya que su piel es más delgada y es incapaz de producir melanina, para protegerla. La piel de un bebé es menos capaz de refrescarse por sí misma, y por eso una quemadura solar accidental a esta edad puede transformarse en una emergencia médica.

Las investigaciones de la Fundación del Cáncer a la Piel, han concluido que si un niño se protege del sol empezando a los 6 meses y a través de la adolescencia, las probabilidades de daño solar o de desarrollar cáncer de piel se reducen enormemente. Por todas estas razones se hace indispensable proteger al bebé contra estos riesgos y se deben tomar los recaudos necesarios para proteger su salud presente y futura.

Sabemos que la luz del sol es importante para la síntesis de vitamina D a través de la piel. Sin embargo hoy se sabe que la exposición en exceso al sol trae aparejados muchos inconvenientes, como la predisposición a desarrollar algunos cánceres de piel, la disminución del sistema inmunológico y el temible envejecimiento precoz.

El sol emite radiaciones ultravioletas, o rayos UV, que son los responsables de nuestro bronceado, pero también son los responsables de quemaduras y a veces de ampollas.

Es muy importante conocer que el efecto perjudicial que el sol ejerce sobre la piel es acumulativo a través de los años, o sea que no desaparece si se deja de tomar sol. Se debe recordar siempre que la piel "tiene memoria" y en algún momento pasará factura si fue mal tratada.

 

Precauciones

A continuación les indicamos lo que se debe tener en cuenta para el cuidado del bebé en el verano o en los días de calor:

 

• Evitar exponerlo al sol en el horario de riesgo

Cómo los bebés no tienen maduro su mecanismo de bronceado nunca deben ser expuestos al sol directo en el horario de riesgo. Para prevenir complicaciones primeramente hay que evitar la exposición al sol directo entre las 10 y las 16 horas, que es cuando los rayos del sol caen más perpendicularmente a la superficie terrestre.

 

• Vestirlo con ropa adecuada

En lo posible vestir al bebé con un sombrero o gorrito de ala ancha y ropa de colores claros, adecuada para el calor. Es recomendable también acostumbrar a los más chicos al uso de anteojos de sol con protección UV que se pueden conseguir en el mercado.

 

• Cubrir su piel con cremas protectoras solares

Cuando el bebé crezca y pueda participar en actividades fuera de casa, colocarle cremas protectoras con filtros o pantalla solar con alto factor de protección. Los filtros se miden en FPS (Factor de Protección Solar), cuanto mayor sea el número, mayor será la protección. Mientras el factor sea mayor a 30 FPS el bebé estará bien protegido, ya que la diferencia en la protección entre un FPS 30 y otro FPS mayor a 30 es mínima (si se sigue el procedimiento de aplicarlo cada dos horas y luego de secarlo o de una inmersión prolongada) de lo contrario es preferible usar un factor 35 ó 45.

Lo ideal es usar siempre el mismo, colocarlo por lo menos 20 minutos antes de la exposición solar y repetir la aplicación después del baño en el mar, piletas de natación o cada 4 horas.

Las pantallas solares refractan los rayos ultravioletas y son muy efectivos ya que bloquean hasta el 90% de las radiaciones. Deben seguirse las mismas pautas de utilización que las de los filtros solares.

 

¿Qué sucede luego de la exposición al sol?

Tan importante como la protección frente al sol es el cuidado posterior de la piel, para evitar la exfoliación, la irritación y la sequedad de la piel. Para esto existe una gran variedad de cremas hidratantes infantiles para después del sol. Es bueno consultar con el pediatra acerca de qué productos utilizar, ya que en el mercado muchas veces no existen los controles de calidad necesarios en los productos de venta libre, y es él quien sabrá asesorar acerca de lo mejor para el cuidado del bebé.

 

Otras recomendaciones

Si corresponde empezar con los alimentos semisólidos o los sólidos se podrá empezar una semana antes para ir acostumbrándolo a este nuevo alimento o si lo prefieren podrán postergarlo hasta el regreso, dependerá mucho de cómo sea el niño; ya que hay bebés a los que no le cuestan mucho los cambios, mientras que hay otros que necesitan mas tiempo, en uno u otro caso con el pediatra podrán decidir cual es la mejor conducta a seguir.

 

 

Todos los lugares son posibles, pero....

Antes de partir habrá que hacer algunas averiguaciones que no se pueden pasar por alto. A donde vayan tendrá que haber un centro asistencial con pediatra, y que este avalado o cubierto por el seguro médico u obra social de la familia. Cuando lleguen a destino ubiquen el lugar e infórmense de los horarios de atención y del mismo modo pregunten dónde queda la farmacia mas cercana. Por lo general cuando debemos utilizarlos no son en los horarios ni los momentos en que se puede salir a averiguar donde queda uno u otro lugar.

 

Si el destino es un hotel

Hay que asegurarse que este preparado para recibir pasajeros tan pequeños, que cuente con guardería y que se lo pueda llevar al comedor sin restricciones.

Que podrás solicitar agua caliente o platos de comida especiales para tu hijo sin dificultad. Avisa en el hotel antes de viajar que llevan a un bebé para que los puedan ubicar en un sector del mismo donde no moleste si el pequeño llora. Evitarán sentirse incómodos y podrán contenerlo más fácilmente.

 

Si el destino es un departamento

Procura que no tengas que subir por escaleras. Recuerda que llevas al pequeño, su bolso, su cochecito, etc. etc. Deberá tener rejas que eviten que se caiga y el sistema eléctrico tendrá que estar protegido para evitar cualquier accidente, recuerda que no estarás en casa y que todo le llamará la atención.

 

¿En qué viajamos?

Lo podrán hacer en coche, avión, tren o micro aunque en este último suele ser un poco más incómodo ya que no hay paradas tan frecuentes y los lugares no suelen ser tan cómodos como para viajar con un bebé. Particularmente esta opción debería dejarse en último lugar.