Parto natural tras cesárea

Es seguro para la madre

ATLANTA.- Un nuevo estudio de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), que establece que es seguro para las mujeres tener un parto natural después de haber dado a luz por cesárea, podría ayudar a eliminar las barreras que enfrentan las embarazadas al elegir la forma de tener al bebé.

Las madres pueden elegir

El estudio, divulgado esta semana durante un foro de NIH que reunió a médicos, activistas abogados relacionados al tema, señala que un parto vaginal posterior a una cesárea es tan seguro como otra cesárea tanto para la madre como para el bebé.

Según el informe, el nivel de éxito entre los partos posteriores a una cesárea es del 70%, cifra similar a la de los partos naturales en Estados Unidos.

"Lo más importante que el comité ha descubierto es el hecho de que esta es una opción segura y que los hospitales deben evaluar de nuevo lo que están haciendo y revertir las prácticas que han llevado a cabo hasta ahora", dijo Tami Michele, especialista en obstetricia, que aboga por dar a las madres la opción de elegir la forma en que quieren dar a luz y participó en el encuentro.

De acuerdo con el panel, una de las mayores barreras que deben eliminarse para revertir esta política son una serie de directrices que emitieron el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología (ACOG) y la Sociedad Estadounidense de Anestesiólogos (ASA) que requiere la disponibilidad inmediata de cirujanos y anestesiólogos siempre que se opte por un parto natural luego de una cesárea.

Estas medidas, que se pusieron en marcha en 1996, ha provocado que muchos hospitales y médicos dejen de brindar la opción de llevar a cabo un parto natural después de una cesárea a las embarazadas.

Hasta ahora, a las mujeres que deseaban dar a luz por parto natural luego de una cesárea se les recomendaba repetir el procedimiento quirúrgico por considerar que el riesgo sufrir una ruptura del útero durante el parto era muy alta, algo que el estudio demuestra que se da en menos del 1% de los casos.

De acuerdo con Michele, las mujeres deben de tener la opción de poder elegir la forma en la que quieren tener a sus bebés sin ser forzadas a un procedimiento quirúrgico, que asegura en muchas ocasiones no es lo más indicado.

"Hasta ahora, como médica no se me permite ofrecerle a una mujer la opción de tener un parto vaginal tras una cesárea porque estoy en uno de los miles de hospitales en Estados Unidos que prohíben esta práctica y por ello estoy siendo forzada a llevar a cabo otra cesárea, un procedimiento potencialmente perjudicial que ellas no tienen que tener", dijo la especialista.

De acuerdo con quienes abogan por la opción del parto natural, la cesárea está asociada a los riesgos relacionados a las intervenciones quirúrgicas, como la posibilidad de infección, sufrir de coágulos, la pérdida de sangre y una estadía en el hospital más prolongada.

La tasa de cesáreas ha venido en aumento desde la pasada década en Estados Unidos, que de acuerdo con cifras oficiales, fue de un 20.7% en 1996 y alcanzó un 31.% en el 2006.